El desarrollo responde a una tendencia creciente en la industria alimenticia: la b&uacute;squeda de snacks saludables que combinen practicidad, calidad y aporte nutricional. Pero el logro del INTA va m&aacute;s all&aacute; del mercado de consumo masivo. Los chips de mozzarella representan una herramienta estrat&eacute;gica para fortalecer los programas de alimentaci&oacute;n escolar, en especial en zonas rurales o de dif&iacute;cil acceso, donde mantener la cadena de fr&iacute;o suele ser un obst&aacute;culo. &ldquo;Con este producto logramos unir la ciencia y la tecnolog&iacute;a con una necesidad social concreta: mejorar la nutrici&oacute;n infantil&rdquo;, destacaron desde el equipo. &ldquo;Es una forma de garantizar que los beneficios de la leche lleguen a todos los chicos, sin importar d&oacute;nde vivan&rdquo;, indic&oacute; Luciana Rossetti, investigadora parte del desarrollo. Adem&aacute;s de su valor nutricional, el producto se distingue por su versatilidad. Es libre de gluten y almidones, lo que ampl&iacute;a su potencial de consumo. &ldquo;Buscamos que sea apto para distintos p&uacute;blicos, incluso para quienes tienen requerimientos alimentarios espec&iacute;ficos&rdquo;, se&ntilde;alaron los investigadores. <p style="text-align: center;"> Actualmente, los chips de mozzarella se encuentran en etapa precomercial y listos para su transferencia tecnol&oacute;gica. El INTA ya cuenta con una empresa interesada en su desarrollo industrial, pero el proyecto est&aacute; abierto a nuevas alianzas. &ldquo;Queremos que esta innovaci&oacute;n llegue al mercado y beneficie tanto a las escuelas como al consumidor general. Es una oportunidad para que la industria l&aacute;ctea nacional incorpore un producto de alto valor agregado&rdquo;, afirmaron los especialistas. Otro aspecto destacado del proyecto es su potencial para dinamizar la cadena productiva. El proceso no requiere inversiones extraordinarias ni equipamiento importado. &ldquo;Todos los equipos necesarios se fabrican en el pa&iacute;s, lo que facilita la adopci&oacute;n tecnol&oacute;gica por parte de las pymes y cooperativas l&aacute;cteas&rdquo;, explic&oacute; el investigador. Iniciativas como estas representan &ldquo;una innovaci&oacute;n que mejora la alimentaci&oacute;n, promueve el valor agregado en origen y genera oportunidades de desarrollo local&rdquo;, subray&oacute;. Los chips de mozzarella del INTA condensan as&iacute; un triple valor: nutricional, tecnol&oacute;gico y social. No solo aportan una alternativa saludable para los programas de alimentaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n abren un nuevo horizonte para la industria de los l&aacute;cteos, tradicional motor del interior productivo argentino. En palabras del especialista: &ldquo;Este desarrollo sintetiza lo mejor de nuestro trabajo: conocimiento cient&iacute;fico al servicio de la gente. Convertir la leche en un alimento f&aacute;cil de transportar y conservar significa multiplicar sus beneficios y acercarlos a quienes m&aacute;s lo necesitan&rdquo;. Con la mirada puesta en la transferencia tecnol&oacute;gica y la producci&oacute;n a escala, el INTA vuelve a demostrar su capacidad para innovar desde el territorio, impulsando soluciones concretas que fortalecen la seguridad alimentaria y el desarrollo nacional.